El accidente de Lady Di desde el punto de vista científico ¿Era posible sobrevivir?

Accidente de Lady Di

El accidente de Lady Di desde el punto de vista científico ¿Era posible sobrevivir?

Cuando hablamos de una persecución a alta velocidad, muchas veces lo primero que nos llega a la mente es una escena de acción de James Bond, o los Dukes de Hazzard volando por el aire abordo del General Lee. Hollywood nos bombardea con escenas como ésa. Sin embargo, no están ni cerca de como suceden las cosas en la vida real. 

Un buen ejemplo -quizás uno de los casos más conocidos a lo largo de la historia-, es el accidente donde perdió la vida Lady Di: una persecución a alta velocidad entre algunos Paparazzi en motocicletas y un Mercedes S280L.

Durante el evento se encontraban: la princesa Diana, su entonces pareja Dodi Al-Fayed, un conductor y un escolta a bordo. Un suceso histórico lleno de cobertura mediática, teorías de conspiración y distintas opiniones, en el cual una serie de errores desencadenaron en un final trágico.

Sin embargo, es una tragedia que se pudo haber evitado de haberse tomado las decisiones correctas y a tiempo. 

¿Qué sucedió realmente? Con el afán de hacer un análisis más profundo de lo que realmente sucedió en el accidente y por qué sucedió, dejaremos fuera cualquier teoría de conspiración y nos enfocaremos en la física del accidente para ver si realmente era posible evitarlo y si se puede sobrevivir a ese tipo de impacto. 

Fuente: Pinterest

Para este análisis nos basaremos en la información oficial reportada del accidente y tomaremos en cuenta tres factores para pintar un escenario más claro: el vehículo, el lugar del accidente y el factor humano. 

El escenario:

Diana y Al-Fayed salieron del hotel Ritz de Paris con el conductor Henri Paul y uno de los guardaespaldas de la princesa, abordo de un Mercedes S-280 a alta velocidad por las calles estrechas del centro de París.

A las 12:00 am fueron acosados por un paparazzi.

A las 12:19 am, el Mercedes se estrelló a una velocidad de 136km/h (según datos oficiales) contra la columna de concreto 13 del túnel Pont d’Alma, que atraviesa el río Sena.  

Al-Fayed y el chofer murieron en el lugar. Diana fue llevada al hospital La Pitie Salpetriere de París, pero varias horas después, a las 4 am, murió como resultado de las heridas que sufrió en el accidente, incluida una vena pulmonar cortada. Tenía 36 años. 

El lugar:

El túnel Pont d’Alma en el cual sucedió el impacto estaba dividido por columnas de concreto en el centro, dividiendo la circulación, pero sin ningún tipo de barrera de protección, es decir que el Mercedes impactó contra una columna sólida que detuvo al vehículo de manera inmediata.

Si hacemos un cálculo de la fuerza implicada en el accidente tomando 136km/h como velocidad inicial y 0km/h como velocidad final en un espacio de 3 metros, nos daría una fuerza de aceleración (desaceleración) de 24g promedio, es decir 24 veces el peso del vehículo. Asumiendo que el peso de la princesa Diana era de alrededor de 59kg, la fuerza del impacto que sufrió fue de 1,416 kg (hoy en día se utilizan barreras metálicas tipo “Armco”, éstas hubieran proyectado el vehículo hacia la calle disipando la energía en un lapso de tiempo más prolongado.).

Fuente: Le Parisien

El vehículo:  

Un Mercedes S280L modelo 1994 que formaba parte de la flota del hotel Ritz de Paris y que 3 años antes había sido reconstruido de un accidente.

Un vehículo de 2.5 toneladas sin los estándares de seguridad modernos que a la hora del impacto y a la falta de zonas rígidas, hizo que el habitáculo colapsara debido a la energía del choque; dejando atrapados a los pasajeros entre el metal retorcido.  

Según reportes solamente el escolta sentado en el asiento delantero llevaba cinturón de seguridad y consecuentemente fue el único sobreviviente del accidente, aunque resultó gravemente herido. Los demás pasajeros sueltos dentro del vehículo viajaron a 136km/h hasta impactar contra las paredes sólidas del vehículo, provocando, sin duda, la explosión de órganos internos. 

Un vehículo moderno equivalente, cuenta con zonas de absorción colapsables (Cofre), además de un habitáculo rígido que no se colapsa en caso de impacto, protegiendo la integridad de los pasajeros. Además, en el caso de Lady Di, de haber llevado el cinturón de seguridad correctamente ajustado -aunque no hubiera sido garantía de supervivencia-, éste hubiera podido absorber parte de la fuerza del impacto, desacelerando al cuerpo progresivamente a la hora del accidente, para así, evitar chocar directamente contra las paredes sólidas del vehículo. 

Fuente: TN

El factor humano:

Según datos oficiales el conductor Henry Paul, el subjefe de seguridad de 41 años del hotel Ritz, no era el conductor habitual de la princesa, además de que no contaba con ninguna capacitación de Manejo de Seguridad, pues su labor era transportar a personas VIP con todos los lujos que ostentaba el hotel.

Ese día se topó con una situación inusual, ya que Diana al querer evadir a la prensa que los perseguía a bordo de varias motocicletas, pidió al conductor perderlos, quien no estaba capacitado para ese tipo de trabajo.

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Fuente: The Sun

Al momento del accidente, Henry Paul operaba fuera de su zona de confort, con un entendimiento muy limitado de las capacidades del vehículo y de las circunstancias del entorno, bajo el estrés inducido por miedo debido al riesgo que representaban los fotógrafos  y agravado a consecuencia de las órdenes directas que recibía de la pareja que transportaba.

Al querer esquivar a otro vehículo sobre la entrada al túnel, hizo un giro brusco de volante, provocando una transferencia de peso a más de 130km/h provocó que perdiera el control del vehículo impactando directamente contra la columna de concreto.   

En conclusión: la ciencia y la estadística nos enseñan que las probabilidades de sobrevivir a ese impacto, en esas circunstancias, era muy baja. Sin embargo, el problema inició antes, al decidir abordar ese vehículo. 

Un conductor de seguridad correctamente entrenado debe de tener la capacidad de operar un vehículo bajo estrés sin que esto afecte su capacidad para toma de decisiones.

“17 de cada 20 accidentes suceden a causa de mala toma de decisiones”

La capacidad de operar un vehículo bajo este tipo de circunstancias no es talento, es producto de entrenamiento y dedicación para crear las habilidades requeridas. No dejes las cosas al azar, invierte en las herramientas que te salvaran en el peor de los momentos. 

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