LA CONCIENCIA SITUACIONAL Base para la prevención de delitos

LA CONCIENCIA SITUACIONAL Base para la prevención de delitos

 ¿Qué es?

Vivimos en un mundo de incertidumbre, y la conciencia del entorno es fundamental en cualquier sistema de seguridad, tan simple como un conductor de seguridad o tan complejo como un equipo táctico. El entorno es eternamente cambiante.

Cuando un inicial un ataque las probabilidades están a favor del atacante, el crea las reglas y empezamos a jugar en su juego, las opciones se reducen y el estrés no nos deja tomar decisiones, a esta condición psicofisiológica se le conoce como condición roja.

La única manera de estar preparado es a través de ejercitar nuestra conciencia situacional en todo momento, y esto implica conocer en todo momento nuestro entorno.

¿Cómo se ejercita?

Primero es importante entender el proceso, la mejor metodología sale de la teoría de John Boyd, desarrollada para la fuerza aérea, denominada OODA en ingles Observe, Orient, Decide and Act, en español Observa, Oriéntate, Decide y Actúa.

Si en el momento de un ataque conocemos perfectamente nuestros alrededores será más fácil encontrar una solución al problema, y poder tomar una decisión objetiva y con el menor grado de incertidumbre posible.

Un poco como en la película de The Bourne Identity, en donde él le demuestra a la mujer que inconscientemente ha observado absolutamente todo a su alrededor, incluyendo las placas de los vehículos que están estacionados afuera del lugar.

Al igual que el personaje de la película, la manera de lograr esta habilidad es a través de practicar cada día un poco con ejercicios simples de memoria, empezando por memorizar cuantos dependientes hay detrás del mostrador en una tienda, cuantos vehículos hay estacionados en un estacionamiento, y después seguir la técnica que a continuación se explica:

Establece una base y busca anomalías

La manera de lograr una conciencia situacional es a través de primero establecer una línea de base y después buscar cosas que no encajen esa “normalidad”

Todos los lugares u entornos, incluyendo a las personas que los ocupan tienen una línea de base, me refiero a que todos estos lugares tienen un parámetro de “normal”, y este cambia de lugar a lugar.

Por ejemplo, un restaurante tendrá personas sentadas en las mesas, hablando en tonos de voz moderados con las personas de su mesa, probablemente personas solas, leyendo un libro o trabajando en una computadora, mientras que los meseros y la gente de la barra tienen su propia operación “normal” todos operan dentro de lo usual para este tipo de lugares, por lo tanto podemos establecer que es lo “normal”.

Ahora hay que buscar cosas que no encajen en el entorno “normal”

¿Qué buscar?

La descripción más sencilla es, hay que buscar cosas que pasan y que no deberían, mientras establecemos la base para lo “normal” en un lugar, existen cosas que llaman nuestra atención, que sobresalen.

Cada vez que entremos a un nuevo entorno hay que hacernos las siguientes preguntas para establecer lo “normal”:

  1. ¿Qué está pasando?
  2. ¿Cuál es el ambiente general del lugar?
  3. ¿Cuál es la actividad “normal” que debo de esperar del lugar?
  4. ¿Cómo se comporta la mayoría de la gente normalmente aquí?

Y después viene la pregunta de la anomalía:

  1. ¿Qué podría ocasionar que alguien o algo sobresaliera?

Así de simple; muy poca gente lo aplica en público, sin embargo al principio tendrán que hacerlo conscientemente, hasta que se convierta en su segunda naturaleza.

Decide y Actúa

Una vez detectada alguna situación anormal, es importante hacer un mapa mental del entorno, tomar una decisión sobre una ruta de acción y finalmente ejecutar esa acción confiando en que la decisión es la correcta, cambiar de decisión a la mitad de la ejecución nada más logrará poner en riesgo la ejecución completa del plan.

¿Cómo sabemos que la decisión fue la adecuada?

Partiendo de la base de que 17 de cada 20 accidentes de tránsito se deben a la mala toma de decisiones, podemos decir a ciencia cierta que la única manera de poder saber cuál es la decisión adecuada es a través del entrenamiento, en el cual se evalúan miles de variables y se experimenta la consecuencia sin una repercusión real cuando se comenten errores.

Una vez que se comete un error durante el entrenamiento el cerebro creará físicamente una ruta crítica de toma de decisiones, que contemplará todos estos errores para una adecuada toma de decisiones en la vida real.